Un gran dolor de diente

“Para que no seamos más niños inconstantes, llevados por dondequiera de todo viento de doctrina, por el engaño de los hombres que con astucia engañan fraudulentamente. Efesios 4:14

Recuerde, la ciencia no es una cosa. Es un código de conducta. Debemos seguir las pistas, las evidencias y dejarla llevar a la verdad. A veces, esa misma verdad acaba por confundir la forma en que entendemos la naturaleza, pero solo, si quieres forzarla a que sea de “tu modo”.
Y eso fue lo que ocurrió en el lecho del río Rin, en la aldea de Eppelsheim, a unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de Mainz, en Alemania. Un grupo de científicos encontró un grupo de dientes de 9,5 millones de años, en la cronología evolucionista. Después del descubrimiento, el grupo de expertos comparó los dientes con grupos de Hominios (posibles parientes entre humanos y monos) para ver si coincidían. Y ellos no se parecen a los grupos encontrados en Europa o Asia.
Los dientes guardan cierta semejanza, bien baja, con los de seres como Lucy (Australopithecus afarensis) o Ardi (Ardipithecus ramidus), homínidos más monos que humanos, lo que podría mostrar una “posible” evolución.
¡Solo que no! El problema es que, según la cronología evolucionista ellos serían 4 millones de años mayores que los esqueletos encontrados. Es decir, un desorden total en nuestro “proceso evolutivo” entiendes?
Esto es tan incómodo que la publicación de este hallazgo se retrasó por casi un año, ya que afecta directamente las conclusiones sobre la evolución de nuestra especie. Un equipo será montado para “re-analizar” el hallazgo y proveer nuevas respuestas. Es decir, lo que quiero que aparezca, no aparece.
¡Ahora piense! Si ese hallazgo ayudara a la evolución, sería alardeado por todos los medios de comunicación, a todas las personas como una posible “prueba” del proceso evolutivo; pero, como solo estorba, fue escondido y solo ahora, que fue imposible guardarlo, será publicado. ¿Interesante no?

Según el jefe del equipo “ellos claramente son dientes de primates”, Herbert Lutz, al diario local Merkurist. “Sus características se asemejan a hallazgos africanos que son de 4 millones a 5 millones de años más jóvenes que los fósiles excavados en Eppelsheim. “Eso es una tremenda suerte, pero también un gran misterio” (G1, 2017)
La historia es tan bizarra para la evolución que el alcalde de Maiz advierte: “No quiero dramatizar demasiado, pero quisiera lanzar la hipótesis de que después de hoy debemos empezar a reescribir la historia de la humanidad”. Es decir, es hora de entender que no hay evolución alguna y percibimos que sí hay un creador.

Un gran dolor de diente

Imagen extraída de: G1 (2017) el 23/10/2017

2018-03-29T09:42:24+00:00Por |Categorías: Artículos Nivel II|Etiquetas: , , |Sin comentarios

Acerca del autor:

Profesor de Ciencias y Biología, Magíster en Ciencias y Matemáticas, Doctor en Educación, especialista en Biotecnología, biólogo e historiador. Vive en Brasil.

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